Valentina estaba en medio de quitarse los pendientes cuando su teléfono se iluminó.
Número desconocido.
Lo miró un momento. Había estado recibiendo llamadas de números desconocidos toda la semana: periodistas, sobre todo, y algunas personas con las que no había hablado en años que de repente recordaban que existía ahora que su nombre estaba en las noticias. Estuvo a punto de dejar que saltara el buzón de voz.
Contestó.
Esperó.
No había nada al otro lado. Solo respiración. Esa cualidad espec