**Punto de vista de Valentina**
Las luces azules y rojas intermitentes pintaban el tranquilo vecindario con colores inquietos.
Oficiales de policía invadieron el bungalow desde todas las direcciones, gritando órdenes mientras los paramédicos entraban corriendo con camillas.
Apenas noté nada de eso.
Una manta térmica descansaba sobre mis hombros, aunque no tenía frío. No sentía nada. Solo… cansancio.
—Entonces, señora De Luca —preguntó la detective con suavidad, con su libreta apoyada en el