**Valentina**
Exhausta. Eso era lo que estaba.
Justo cuando todo empezaba a verse bien de nuevo, esto tenía que pasar.
Caminaba de un lado a otro por mi estudio, incapaz de concentrarme en el trabajo. El reloj tic-tacaba en mi cabeza y en cualquier momento todo podría explotarme en la cara.
Sabía que debía contárselo a Emilio. Estaba intentando reunir valor, pero cada vez que lo encontraba, todo se derrumbaba al darme cuenta de que podría simplemente dejarme.
Dios, no podía soportar la idea