— ¿Y bien? ¿Quien vendió nuestra ubicación a la prensa? — Preguntó Luciano con un tono de voz grave.
Aunque su intensa mirada infundiera respeto en el fin del mundo, era la calma en su voz la que intimidaba hasta al más grande y musculoso de todos los presentes.
— Amor... — Dijo Becca llamando su atención. — ¿Q..que está pasando?
Todos voltearon a verla, pero las miradas no estuvieron mucho tiempo sobre ella. Todos parecían gravemente apenados y miraron nuevame