Regresaron a casa envueltos en un tenso silencio, cada uno sumergido en sus propios pensamientos. Hayley, con el ceño levemente fruncido, reflexionaba sobre el turbio asunto que, aunque no le concernía directamente, la involucraba de manera inevitable debido a su conexión con su hermana. Hanna se había enredado en un peligroso juego, y como consecuencia, ella también se veía arrastrada, quisiera o no. El poder y la influencia de Alexander, aquel hombre que no solo poseía una fortuna cons