Durante toda la velada, Evan permaneció a su lado, aunque parecía más taciturno de lo habitual. Su presencia, sin embargo, lograba mitigar la sensación de soledad y la incomodidad que Hayley sentía en aquel entorno al que no estaba acostumbrada. Los asistentes, en su mayoría magnates de renombre, se regodeaban de sus títulos y cargos. Sus actitudes altaneras y soberbias creaban una atmósfera de superioridad, como si cualquier persona fuera de su círculo fuera irrelevante.
Aunque Hayley había si