Evan se encerró en su despacho, tratando de disipar el cúmulo de emociones que lo invadían. Había intentado concentrarse en los documentos que yacían apilados sobre su escritorio, pero cada palabra que leía se desvanecía en su mente, eclipsada por la imagen de Hayley. La había visto marcharse con ese hombre, y lo había hecho tan descaradamente, sin importar que él estuviera allí, observándola con incredulidad.
Frustrado, se levantó de la silla y caminó hacia la pequeña mesa donde guardaba su l