Hayley había despertado temprano, con la intención de disfrutar del día libre que tenía por delante. Sin embargo, lejos de sentirse aliviada por no tener que ir a la editorial, una sensación de melancolía se apoderaba de ella. Amaba pasar tiempo en aquel lugar. Allí se sentía plena, cómoda, como si estuviera exactamente donde siempre había deseado estar. Su trabajo como escritora no solo le proporcionaba satisfacción, sino que le brindaba una profunda sensación de propósito.
El pensamiento de q