Poco después de descubrir que estaba embarazada, Ella comenzó a sufrir fuertes náuseas matutinas.
Todo lo que comía lo vomitaba. Incluso el más leve olor a aceite o humo de cocina le provocaba arcadas violentas.
Tiesto probó todos los métodos que se le ocurrieron, pero nada funcionaba. Preparó todo tipo de platos para ella, pero Ella no podía comer ni uno solo.
Los manjares enviados por las familias Pratt y Hart llegaban sin parar, como un flujo interminable. Incluso la cocina de Lora —normalme