Esa noche, yacía en la cama de la lujosa habitación de Luca en Roma. Afuera, las luces de la ciudad parpadeaban y podía oír el leve rumor del tráfico a lo lejos.
Esperé hasta que Luca se quedara profundamente dormido a mi lado. Su respiración era regular, y sabía que estaba realmente agotado después de todo lo que había sucedido. Miré su rostro tranquilo, sintiendo una mezcla de amor y dolor en mi corazón. Luego, lentamente, me levanté de la cama y caminé hacia el balcón.
El aire nocturno se se