James dejó de darme besos en el cuerpo y empezó a quitar mi sostén, yo no me rehusé y dejé que él hiciera lo que quisiera conmigo, hoy no estaba en mi sano juicio solo sabía que lo que estaba sucediendo estaba siendo completamente increíble.
Me giré para quedar frente a él y volver a unir nuestros labios en un beso desenfrenado y lleno de pasión. Empecé a quitar desesperadamente la camisa de James, cuando ya lo había logrado recorrí todo su bien formado cuerpo. James se sentó en la cama y me ja