*NARRA MILAH*
Al día siguiente me desperté y vi a James dormido, estaba sentado en la silla junto a la cama y recostado junto a mis pies. Me daba tanta ternura verlo así pero también me preocupaba que no durmiera bien, pero por suerte hoy ya nos iremos de aquí, no quiero que James siga pasando incomodidades por mi.
-Buenos días Milah. ¿Cómo amaneciste? - Preguntó el Doctor Roberts entrando a la habitación haciendo que James se despertara asustado.
-¿Qué pasó? ¿Estás bien? ¿No te hicieron nada?