POV DE ARYA
El hospital era un borrón de luces fluorescentes y voces urgentes.
—¡Necesitamos una silla de ruedas aquí!
—¿Qué tan seguidas son las contracciones?
—Señora, ¿puede decirme su fecha probable de parto?
No podía responder, apenas podía pensar entre las olas de dolor que se estrellaban sobre mí. Unas tres enfermeras me ayudaron a subir a una silla de ruedas mientras Marco estaba a mi lado, apretando mi mano con tanta fuerza que casi dolía.
—Señor, necesita completar estos formularios..