POV DE ARYA
Estaba de pie en el vestíbulo de suelo de mármol, sosteniendo a Dante contra mi pecho, e intentaba procesar lo que estaba viendo. Había una escalera señorial, candelabros de cristal y ventanales que se extendían desde el suelo hasta el techo, dejando entrar chorros de luz dorada de la tarde.
—¿Aquí es donde vives? —le pregunté a Marco, mi voz resonando ligeramente en el vasto espacio.
—Aquí es donde vivimos ahora —corrigió él suavemente, quitándome la maleta del hospital del hombro—