PUNTO DE VISTA DE GIOVANNI
La risa me raspaba los nervios como uñas sobre una pizarra. La voz atronadora de Franco, las risitas agudas de las chicas, los chistes vulgares de Salvatore… todo me presionaba el cráneo hasta sentir que iba a estallar.
No pude soportarlo más.
—¡Todos fuera! —me levanté de golpe, la silla arrastrándose sobre el suelo de mármol—. Todos. Lárguense ahora mismo.
El silencio cayó como un martillo. Las chicas me miraron con los ojos muy abiertos y salieron corriendo hacia l