Apuñalé el waffle con más fuerza de la necesaria, observando cómo el tenedor atravesaba el pan blando con una satisfacción cruel.
Es su cara, pensé con amargura, clavando el tenedor otra vez.
Bastardo arrogante, engreído, manipulador… Otro pinchazo… Monstruo exasperante.
Había estado de mal humor todo el día. Desde que se había reído conmigo como si fuéramos dos personas normales teniendo un entrenamiento normal, y luego había amenazado a mi hermana como si yo no fuera nada.
La cocina estaba en