Capítulo 66. Sombras de dudas.
Alicia sintió que el mundo se detenía. El abrazo de Saúl la envolvió en una nostalgia que la atravesó como un relámpago. Su aroma, la presión de sus manos en su espalda… demasiado parecido a “él”. Un nudo se formó en su garganta.
—¡Suélteme! —murmuró, empujándolo con fuerza.
Saúl retrocedió, aturdido, mientras ella daba un paso atrás. Sus ojos, azules y ajenos bajo las lentillas, reflejaron preocupación. Alicia buscó en ellos una respuesta, pero solo vio un vacío que la heló.
—Lo siento,