Capítulo 57. Las notas del arrepentimiento.
Stella no perdió tiempo. Sabía exactamente dónde encontrar a Miranda, porque ya había mandado averiguar todo sobre ella. Se dirigió a las oficinas de la sede de la empresa que tenía y entró sin anunciarse, pero su porte era tan elegante y seguro que nadie se atrevió a impedirle el paso.
Cuando llegó al piso donde estaba la oficina de Miranda, ella estaba conversando con su secretaria y cuando escuchó los pasos, se giró sorprendida.
—Vaya si es Stella… querida. ¿A qué debo el honor? —preguntó Mi