Capítulo 46. Fuego cruzado.
El reloj marcaba las diez de la mañana cuando Axel se encontraba en su despacho revisando documentos. El sonido firme de la puerta al abrirse lo sacó de su concentración. Allí estaba su asistente, que se veía visiblemente preocupado.
—¿Qué ocurre Donovan? —preguntó al verlo alterado, porque si algo tenía el hombre es unos nervios de acero.
Pero antes de poder hablar, un hombre vestido impecablemente con un maletín en mano, se paró detrás de él.
—Señor Thorne, soy el abogado de la señora Alicia