Capítulo 40. La fragilidad del corazón.
La llegada de Lola fue recibida con sonrisas y un aire más ligero en la cabaña. Alicia, al verla entrar con su energía habitual, sintió que la tensión que la había acompañado desde su llegada al refugio comenzaba a disiparse.
Lola siempre había tenido ese efecto sobre ella: transformaba la pesadez en algo llevadero con sus bromas y su actitud despreocupada.
Mientras las amigas se instalaban, Guillermo y Stella intercambiaron una mirada cómplice. Era el momento perfecto para explorar los alrede