Capítulo 104. Entre el deseo y el odio.
El tiempo pareció detenerse.
El calor de su boca chocó contra el suyo con una mezcla de alcohol y descaro. No fue un beso tierno ni dulce. Fue impulsivo, cargado de tensión acumulada, de cada discusión, cada mirada desafiante que se habían lanzado desde que se conocieron.
Lola sintió que su corazón se detenía un segundo antes de empezar a latir con fuerza.
Y entonces reaccionó.
Intentó empujarlo con ambas manos para alejarlo de ella.
—¿Qué demonios haces? —exclamó, su respiración agitada.
Mario