Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl lugar era almacén abandonado en las afueras de Moscú. Concreto frío, metal oxidado, olor a humedad y sangre vieja. Valeria despertó con dolor de cabeza palpitante, sus manos atadas detrás de una silla.
Tardó momento en orientarse. Recordar.
El hotel. La captura. Dmitri.
Su corazón se aceleró, pánico amenazando con consumirla. Pero entonces vio a Aleksandr.
Estaba a tres metros, también atado,







