61. Castigo
Liam la arrastró como si fuera un animal herido.
Zoe tropezaba a cada paso del camino lleno de piedras, su muñeca estaba ardiendo bajo su agarre de hierro y su cuerpo aún temblaba por la debilidad del ritual.
La bofetada que le había dado había dejado la mejilla de la hembra hinchada y caliente pero su verdadero dolor era más profundo.
Los miembros de la manada los miraban en silencio pero nadie se había movido o hablado.
Sin embargo eso era lógico, ¿Quién se enfrentaría a su Alfa?
—Camina