15. Mayor que yo
Sentía vergüenza por haber bajado a esa celda como si tuviera derecho a reclamarle algo. Vergüenza por haber sentido celos de su propia amiga. Lana, que no tenía la culpa de nada.
Vergüenza por seguir queriéndolo a pesar de todo, por seguir imaginando en los rincones más oscuros de su mente que un día él la elegiría a ella también.
Se limpió las lágrimas con rabia, con el dorso de la mano dejando rastros húmedos en la piel pero debajo del miedo, debajo de la vergüenza, debajo de la rabia... se