13. Tengo que parar
"Fue mi culpa." Volvió a repetirse en su interior.
No había tenido la experiencia suficiente.
No había detenido la hemorragia interna a tiempo. No había sido lo bastante rápida, si hubiera esperado a la curandera, si hubiera insistido en que Elizabeth la necesitaba, si...
—Los alimentaré con leche de cabra y miel hasta que encontremos una nodriza —dijo con voz baja pero firme Delia, probablemente conociendo su diálogo interno—. Sobrevivirán, Zoe. Lo prometo.
Zoe no respondió.
Solo asintió una