A.J.
— Jefe esos son trabajos que cuestan oro y son dos los que usted está pidiendo –me dice mi compañero de celda en voz baja, mientras somos vigilados por los guardias de seguridad.
— Puedo conseguir el dinero, si tienes a la gente garantizo muy buen pago por sus servicios, pero que no fallen y debe ser esta misma semana, sin errores.
— Como ordene, jefe.
Debo eliminar los eslabones débiles, lanzar un pote de humo para que mi abogado tenga la brecha que necesita para sacarme de este lugar dis