Jasmine abrió la puerta con una sonrisa que se negaba a desaparecer. Si era sincera consigo misma, no se había sentido tan bien en mucho tiempo. Salir con un hombre de verdad que pagara el almuerzo... sentía que no le pasaba algo así desde hacía una eternidad. Desde que conoció a Denzel, él ni siquiera podía costear su propia comida.
Entró al apartamento y cerró la puerta de un taconazo. Las luces estaban encendidas y el televisor tenía el volumen bajo. Ese simple detalle la hizo detenerse.
—¿S