Cap. 85: El momento del cambio.
Teo parpadeó un par de veces, como si intentara procesar todas las emociones juntas: el alivio de no estar castigado, el calor del abrazo de su madre, y ahora… las palabras de Iker.
—Entonces... ¿tú también la quieres proteger? —preguntó con la voz un poco temblorosa, alzando la mirada hacia él—. ¿Como un héroe de verdad… de esos que no se rinden aunque los villanos tengan más músculo?
Iker sonrió y le revolvió el cabello con ternura.
—Exactamente como esos.
Teo lo observó con seriedad, como si