Cap. 70: Una nueva prueba.
Más tarde Teo estaba en el sofá con Mateo sobre las piernas, trasteando botones imaginarios y programando cosas que solo él entendía, cuando Amelia e Iker se sentaron a su lado.
—Amor —dijo Amelia con suavidad—, ¿podemos hablar contigo un momento?
Teo levantó los ojos, serio.
—¿Sobre lo que pasó con Lisandro?
—Sí —respondió Iker, sentándose junto a él—. Queremos saber cómo te sientes. Sabemos que fue un momento inesperado y… complicado.
El niño bajó la mirada, pensativo. Sus dedos dejaron de mo