Cap. 44: Con hijo o sin él, yo te elegí.
Iker bajó lentamente el papel, sin responder de inmediato. Sus ojos buscaron los de ella con una intensidad que casi quemaba.
—No... no pasa nada —dijo al fin, aunque su voz no era tan firme como habría querido—. Pero ahora ya no puedes negarte a hacerte la prueba de ADN, Amelia. Tenemos que saber la verdad.
Hubo un breve silencio, hasta que Blair intervino con tono neutral pero firme:
—Creo que este asunto es privado —dijo, dirigiendo una mirada significativa a ambos—. Si requieren mi ayuda, n