Cap. 40: Los resultados.
La cafetería estaba medio vacía esa mañana. Una suave brisa otoñal entraba por las ventanas abiertas, y el murmullo de la ciudad quedaba amortiguado por la música instrumental de fondo.
Amelia entró con el corazón acelerado. Había manejado los últimos treinta minutos con una mezcla de temor y ansiedad, imaginando todo tipo de escenarios respecto a la misteriosa llamada de la capitana. Escaneó con la mirada cada mesa, hasta que vio a una mujer de rostro sereno, cabello recogido con precisión mil