Cap. 37: No te subestimes.
La jornada había sido intensa, pero al salir de la sala de demostración, Amelia sintió que el aire era más liviano. La presentación había sido un éxito, la junta directiva estaba convencida, y luego de mucho tiempo sintió que, su labor como educadora y madre tenía el reconocimiento que merecía.
Se giró hacia los dos hombres que la habían acompañado en ese viaje tan inesperado como transformador.
—Gracias —dijo, con una sonrisa sincera, mirando primero a Lisandro y luego a Iker—. A los dos. No i