Cap. 35: Pronto sabré quién de los dos es mi papá.
Amelia estaba sentada en su oficina, revisando por última vez los documentos que debía presentar ante la junta directiva. El silencio del lugar solo era interrumpido por el golpeteo rítmico de sus dedos sobre el teclado y el murmullo lejano de voces al otro lado del pasillo.
De pronto, un leve golpe en la puerta interrumpió su concentración.
—Adelante —dijo, sin apartar la vista de la pantalla.
Una asistente ingresó con una gran sonrisa, cargando un ramo de flores exquisito: rosas blancas, liri