Cap. 274: Un amor inesperado.
CAP. 91
Fabiola corría por los pasillos del edificio con los pulmones ardiendo y la visión nublada por las lágrimas. Se deslizó detrás de una columna de hormigón, ocultándose en las sombras mientras sus manos temblorosas buscaban desesperadamente un contacto en el móvil. Marcó a Vera. Nada. El tono de llamada sonaba como una burla en medio del silencio sepulcral del lugar. Marcó a Teo, pero el resultado fue el mismo.
—Respondan... por favor, respondan —susurró entre sollozos, apretando el teléf