Cap. 27: No necesito tu aprobación.
Mara, Armando y Teo corrían de un lado a otro bajo la supervisión de su maestro, mientras el robot los seguía con movimientos suaves, registrando cada emoción con precisión fascinante.
Amelia observaba en silencio. Luego, se volvió hacia Iker, que acababa de guardar su Tablet en el maletín.
—Vamos a mi oficina —propuso con voz neutral, aunque sus ojos denotaban cierta inquietud.
—Claro —respondió él, ajustándose las mangas de su chaqueta.
Ambos avanzaban por el pasillo cuando, desde el otro ext