Cap. 266: Un amor inesperado.
Cap. 83
Vera se levantó de la cama y tomó a su hermana por los hombros. La miró a los ojos buscando la duda que siempre la hacía ceder, pero solo encontró una determinación que no esperaba.
—Fabi, no entiendes lo que dices —insistió Vera con voz urgente—. Nueva York es seguridad. Aquí no queda nada. ¿Qué vas a hacer en una cafetería mientras yo estoy a miles de kilómetros sin saber si estás bien?
—Vera, que tomemos caminos diferentes no significa que dejemos de querernos —respondió Fabiola, sol