Cap. 259: Un amor inesperado.
Cap. 76
Vera guio a Fabiola por los pasillos. Con ojo práctico, ayudó a su hermana a seleccionar un par de jeans de corte sencillo que le entallaban perfectamente, tres camisetas básicas, una chaqueta gruesa para el frío y un par de zapatos cómodos. Ella escogió exactamente lo mismo para sí misma, manteniendo la austeridad que siempre había regido su vida.
Cuando llegaron a la caja, Amelia miró el pequeño montón de ropa con una ceja arqueada.
—¿Tan poquita ropa? —Amelia negó con la cabeza—. Ver