Cap. 257: Un amor inesperado.
CAP. 74
Armando sintió un destello de curiosidad; la honestidad de Fabiola era refrescante. Estaba por preguntarle, con un tono más suave, si en serio le parecía tan guapo, cuando la vibración de su móvil en el bolsillo cortó el momento. Sacó el dispositivo, miró la pantalla y una sonrisa genuina y cálida iluminó su rostro.
—Hola, cariño —respondió Armando al atender, con una voz que derrochaba una ternura que Fabiola nunca le había escuchado.
Fabiola se quedó inmóvil, sintiendo como si el aire