Cap. 253: Un amor inesperado.
CAP. 70
Cuando le permitieron a Vera levantarse, Amelia se acercó a Iker y le puso una mano en el brazo, comunicándole su decisión con una mirada cargada de firmeza.
—Iker, me llevo a Vera al hotel ahora mismo. El médico dice que tiene la presión por los suelos y necesita comer y descansar de verdad. Por favor, avísame cualquier cosa, por mínima que sea.
—Vayan tranquilas —respondió Iker, asintiendo con sobriedad—. Ya me encargué de hablar con el dueño de la cabaña. El asunto de los daños mater