Cap. 166: El último recuerdo.
CAP. 44
Lisandro y Valentina entraron al salón de proyectos, donde los pequeños genios los aguardaban con la curiosidad chispeando en sus ojos, ajenos a la gravedad del diagnóstico médico pero sensibles a la carga eléctrica del ambiente.
Teo, liderando al grupo con ese aire de seguridad que heredó de los Elizalde, se plantó frente a la pareja. Mateo, el robot, zumbaba a su lado emitiendo luces púrpuras.
—¡Tío! ¡Valentina! —exclamó Teo, señalando el sensor de Mateo—. Estábamos pensando que si M