Cap. 153: El último recuerdo.
CAP. 31
Lisandro salió de la cocina, con una sonrisa tímida pero genuina, vestido con una camisa sencilla que ella le había comprado.
—Una sorpresa. Como despedida. No quería que te fueras pensando que no te extraño ya.
Ella dejó caer la bolsa que traía y se acercó, abrazándolo fuerte.
—Es... perfecto —susurró contra su pecho.
Lisandro correspondió a su abrazo con un beso.
Cenaron despacio, hablando de Quántico, de sus sueños, del bebé. Lisandro la miró todo el tiempo, memorizando cada gesto,