Cap. 144: El último recuerdo.
CAP. 22
Lisandro sintió que algo se tensaba dentro de él, una rabia visceral que lo impulsó a actuar. Quitó la cadena de un tirón y abrió la puerta del todo, plantándose frente a Darío.
—Vete —dijo, con voz helada—. Ahora.
Darío retrocedió un paso, sorprendido por la intensidad en los ojos de Lisandro. Por un segundo pareció que iba a responder, pero algo en la postura de Lisandro alta, tensa, como un animal a punto de saltar lo hizo pensárselo.
—Solo vine a ayudar —murmuró, alzando las manos e