Cap. 137: El último recuerdo.
Cap. 15
Amelia llegó al hospital con el corazón desbocado.
Iker la esperaba en el pasillo. Apenas la vio, se levantó de inmediato. No hizo falta que hablara mucho: su rostro lo decía todo.
—Está vivo —le dijo en voz baja.
Amelia abrazó a Iker, cerró los ojos.
—Gracias a Dios, saber que Lisandro está vivo me genera un alivio en el alma.
Iker le acarició la espalda.
—Pero hay algo que tienes que saber antes de entrar.
Caminaron unos pasos, alejándose de la habitación.
—¿Qué pasa? —preguntó Am