Cap. 138: El último recuerdo.
CAP. 16
Valentina se mantuvo dónde estaba, con el cuerpo sereno y la mirada firme. No alzó la voz ni buscó palabras inmediatas. Sabía que cualquier reacción apresurada podía empujarlo más hondo en ese lugar oscuro al que acababa de asomarse. Dejó que el silencio se extendiera entre ambos, denso, cargado, necesario.
Lisandro respiraba mal. Cada inhalación parecía costarle un esfuerzo desmedido, como si acabara de confesar algo que lo condenaba sin apelación. Tenía los hombros rígidos, la mandíbu