Cap. 129: El último recuerdo.
Cap. 7: La soledad pesa menos acompañada.
Iker dio un paso adelante. Su voz fue tranquila, pero firme.
—No lo hacemos por obligación —dijo—. Lisandro era mi hermano. Y nunca pude devolverle lo que hizo por nosotros. Pero lo que sí puedo hacer es asegurarme de que su hijo no quede desprotegido.
Valentina bajó la mirada hacia su abdomen, recordando que no estaba sola, que ya no lo estaría nunca más.
Lucía apretó su brazo con ternura.
Amelia sonrió, con esa calidez transparente que desarma hasta