Cap. 130
Cap. 8: ¿Lisandro está vivo?
Natalia esperaba, sentada en una silla vieja, con el abrigo aún puesto y un temblor sutil en la pierna que delataba su ansiedad en una antigua casa abandonada.
El hombre llegó sin anunciarse. La puerta trasera se abrió con un leve crujido y él entró, silencioso, dejando caer una carpeta delgada sobre la mesa improvisada hecha con dos cajas.
Esperó de pie hasta que ella alzó la mirada.
—Dime —ordenó.
Él abrió la carpeta bajo la luz amarillenta.
—El nombre de la muje