Cap. 12: Quiero reconocer a mi hijo.
Amelia esa mañana escuchaba con atención a los padres de los nuevos estudiantes, manteniendo el porte sereno y profesional que había aprendido a proyectar.
—No quise inscribirlos en ninguna otra institución —explicó Dafne Duque, con la voz suave pero firme—. Yo misma fui considerada una niña genio… y fue una pesadilla. Me obligaban a compartir espacios con adultos, a demostrar, a rendir. Perdí mi infancia en medio de laboratorios y pizarras. No quiero eso para mis hijos.
Luis Díaz, sentado a su