Cap. 112: Un plan.
Teo estaba sentado en el sofá de la casa de los Díaz, con las rodillas recogidas y el robot Mateo a un lado. Mara y Armando intentaban distraerlo con ideas, juegos, hasta con globos que habían encontrado en un cajón. Nada funcionaba.
Mara se acercó y se sentó a su lado, tocándole el hombro con suavidad.
—Teo… ¿quieres ver una película? —preguntó con voz dulce.
Él negó apenas, sin levantar la mirada. Sus pestañas estaban húmedas desde hacía rato.
—Mi mamá… —murmuró—. Algo le pasó. Lo sé.
Armando