Cap. 101: Solo quiero que te alejes.
Mara asintió sin pensarlo dos veces.
—Si se aman, sí.
Armando levantó la mano para reforzar la idea.
—Y si no se aman, pues… no se casan. Así de simple.
Teo soltó una risa suave y miró al robot.
—Mateo, anota eso: “solo se casan si se aman”.
Mateo proyectó un check verde en el aire.
—Anotado.
Los mellizos chocaron las palmas, como si hubieran resuelto un acertijo importante.
—Entonces —dijo Mara—. ¿Qué te gustaría ver en la boda de tu mamá?
Teo respiró hondo. Aún había un temorcito dentro de él