Promesas pospuestas.
Desde el instante en que los solemnes portavoces de mi familia anunciaron que mi destino estaba sellado con Arman, una mezcla de euforia y melancolía se apoderó de mí.
Mientras escuchaba aquellas palabras llenas de autoridad y tradición, mi mente no cesaba de divagar entre los recuerdos de mi infancia y las preguntas que el futuro forzado me planteaba. ¿Realmente estaba enamorada de Arman? Por supuesto, pero para él sólo era la hermana menor de su mejor amigo, esa niña a la que miraba con la mi